Sensibilidad dental: dolor en dientes y encías

sensibilidad dental

Muchas veces me han preguntado en el blog por el tema de la sensibilidad dental. Le pregunté a mi querido amigo, el doctor Mario Díaz, que nos contara un poco por qué se produce y que soluciones existen.

Primero que nada, hay que diferenciar entre sensibilidad de las encías y sensibilidad dentaria, pues tienen causas completamente diferentes. Cualquier persona puede presentar sensibilidad en las encías o en los dientes, pero existen ciertos factores que hacen a algunos más susceptibles.

Con respecto a la primera, sensibilidad de las encías, hay que aclarar que una encía sana es aquella de color rosa pálido y que no sangra. Cualquier otra condición nos indica enfermedad.

La boca está llena de bacterias, y junto con las mucosidades y otras partículas, constantemente forman una “placa” pegajosa e incolora que se deposita sobre los dientes (placa bacteriana o PB), que debemos eliminar con el cepillado y la seda dental. Si no se elimina, la PB, se endurece y forma unos depósitos llamados “sarro” o “tártaro”.
Las bacterias de la PB causan una inflamación en las encías que se llama “gingivitis”, donde las encías se enrojecen, inflaman y sangran fácilmente. Esta es una forma leve o temprana de enfermedad de las encías . Cuando la gingivitis no se trata debidamente, puede convertirse en “periodontitis” o enfermedad periodontal (EP). En la EP, las encías se alejan de los dientes y forman espacios o bolsas que se infectan. El sistema inmunitario del cuerpo lucha contra las bacterias a medida que la placa se extiende y crece por debajo de la línea de las encías. Las toxinas de las bacterias y la respuesta natural del cuerpo contra la infección empiezan a destruir el hueso y el tejido conjuntivo que mantienen a los dientes en su lugar. Cuando la periodontitis no se trata debidamente, los huesos, las encías y los tejidos que sostienen los dientes se destruyen. Con el tiempo, los dientes pueden soltarse y, en casos extremos, hay que extraerlos.

Los síntomas de la enfermedad de las encías incluyen:

  • Mal aliento constante
  • Encías rojas o inflamadas
  • Encías muy sensibles y/o que sangran
  • Dolor al masticar
  • Dientes con movilidad
  • Dientes sensibles
  • Encías retraídas o dientes que se ven más largos de lo normal.

Como ya vimos la principal causa de la EP es la acumación de placa bacteriana. Pero existen factores que nos hacen más suceptibles de presentarla, tales como:

  • Fumar: pues disminuye el flujo sanguíneo por una vasoconstricción periférica, provocada por la nicotina. De esta manera hay menor nutrición en el tejido de soporte ( hueso, encías y el tejido que une el diente al hueso )
  • Ciertos cambios hormonales en niñas y mujeres: esto hace que las encías estén más sensibles facilitando así el desarrollo de gingivitis
  • Diabetes: las personas con diabetes tienen un mayor riesgo de desarrollar infecciones, entre ellas, la enfermedad de las encías
  • Enfermedades como el cáncer o el SIDA y sus respectivos tratamientos, también pueden perjudicar la salud de las encías.
  • Medicamentos: Hay cientos de medicamentos que pueden reducir el flujo de la saliva. La saliva sirve para proteger la boca, y si no se tiene suficiente, la boca queda susceptible a infecciones como la enfermedad de las encías. Hay algunos medicamentos que pueden hacer que el tejido de las encías crezca más de lo normal. Esto dificulta mantener las encías limpias.
  • Genética: Algunas personas son más propensas que otras a tener un caso grave de la enfermedad de las encías.

Ahora, si el dolor se presenta al contacto con líquidos o alimentos fríos, o con el aire más helado, o existe una sensación incómoda en los dientes al momento de cepillarnos, estamos en presencia de sensibilidad dentaria. Es un dolor transitorio. La etiología o causa es muy distinta a la sensibilidad de las encías. En la mayoría de los casos, el dolor o las molestias aparecen debido a un desgaste de la superficie del diente (esmalte) o a un problema de retracción de la encía.
En un diente sano, el esmalte protege la parte interna del diente y una fina capa, llamada cemento radicular, protege las raíces debajo de la línea de las encías. Debajo está la dentina, que contiene miles de túbulos microscópicos que conectan la parte exterior del diente con las terminaciones nerviosas.
Cuando la dentina pierde su capa protectora, los túbulos quedan expuestos, permitiendo que los estímulos externos como el calor o el frío, alcancen las terminaciones nerviosas causando un dolor agudo y molesto.

Entre las causas de este desgaste ( erosión ) pueden considerarse:

  • Cepillado excesivo, el uso de cepillo duro y/o una crema dental muy abrasiva
  • Dieta muy ácida – como, por ejemplo, un régimen con muchas frutas cítricas, ensaladas con limón o gaseosas – puede provocar erosión y disolver la superficie del diente
  • Bulimia y reflujo gastroesofágico también pueden causar erosión dental y sensibilidad debido a la acidez en la boca.
  • Bruxismo, el apriete y desgaste nocturno de los dientes provoca erosiones en los cuellos dentarios.
  • Cuando los dientes están sensibles puede ser doloroso cepillarlos, y si el cepillado es deficiente debido al dolor, habrá mayor riesgo de caries dentarias y enfermedades de la encía.

¿Cuál es el tratamiento más adecuado para las personas que sufren este problema (sensibilidad dental y/o de encías) ?

En la EP los tratamientos apuntan a detener la destrucción del hueso y solucionar la inflamación e infección gingival. Debe ser efectuado por un especialista, periodoncista, en la consulta y dependerá de la gravedad de la enfermedad.

Además, deberemos usar:

  • Cepillo suave sin diseños especiales, tradicional
  • Pastas dentales específicas para la inflamación gingival
  • Cepillos interdentales, donde el especialista indicará el adecuado para cada paciente
  • Enjuagatorios o colutorios en base a Clorhexidina. Es importante señalar que los enjuagatorios no reemplazan al cepillado, sólo es un complemento
  • En algunos casos antibióticos.
  • Cirugía con injerto de hueso y tejidos blandos, en casos extremos.
  • No se recomiendo el uso de seda dental, pues puede ser más traumático para las encías, aumentando la inflamación y sangramiento gingival, lo que conlleva normalmente una mayor acumulación de placa bacteriana, producto de un cepillado menos eficiente por miedo al sangramiento.
  • El tratamiento no es definitivo y en gran parte depende de la capacidad y constancia del paciente para controlar y mantener a diario el cuidado de las encías.

Para tratar la sensibilidad dental, el odontólogo deberá indicar un cepillo suave, una crema dental desensibilizante y revisar la técnica de cepillado. La crema dental, como su nombre lo dice, vuelve los dientes menos sensibles, y se debe usar por lo menos dos veces al día. Alternativamente, el odontólogo puede prescribir un gel que contenga flúor, un antiséptico con flúor o una crema dental con alto contenido de flúor, especialmente formulada para volver los dientes menos sensibles y proporcionar protección extra contra las caries. Estos tratamientos son realizados en casa, durante el cepillado.
Existen también otros tratamientos que el odontólogo puede realizar en el consultorio. Entre ellos, están las aplicaciones, por ejemplo, de barniz de flúor y resinas plásticas, además de láser y obturaciones, en el caso de que una gran parte del diente haya sido perdida.

¿Qué medidas preventivas se pueden tomar para evitar la sensibilidad?

  • Realice una buena higiene bucal, que incluye un cepillado apropiado y limpieza con hilo dental, para prevenir afecciones como la enfermedad periodontal, que puede provocar la retracción de las encías.
  • Una dieta poco ácida también nos ayudara con la sensibilidad
  • Use un cepillo de dientes suave o mediano
  • Utilice productos dentales fluorados,incluida la pasta dentífrica para ayudar a fortalecer el esmalte
  • No cepille demasiado fuerte o con más frecuencia de lo que su dentista recomienda.
  • Tenga cuidado con el consumo alimentos ácidos que pueden desgastar el esmalte de los dientes; por ejemplo, jugos de fruta, vino, aderezos para ensaladas a base de vinagre o limón y gaseosas.
  • Evite rechinar los dientes o apretarlos durante el día. Usar plano de relajación si existe bruxismo
  • Visite a su dentista regularmente para realizar una limpieza dental profesional y diagnosticar tempranamente cualquier alteración en dientes y encías

¿Los blanqueamientos dentales son un problema para personas que sienten sensibilidad?

El 80% de los pacientes que se someten a un tratamiento para el blanqueamiento dental padecerán sensibilidad dental. Por lo tanto, la posibilidad de que un paciente con sensibilidad dental quede con mayor sensibilidad es alta. Por esto es importante que los blanqueamientos sean realizados por un dentista, de preferencia en la clínica, pues si se presenta algún inconveniente, tenemos a mano los elementos para controlarlo. Se debe proteger la encía y cuello de los dientes a blanquear con un material especial. El tiempo de exposición al agente blanqueador es mejor controlado lo que disminuye la sensibilidad posterior.

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