Alimentos Funcionales

alimentos funcionales

No es una novedad que nos alimentamos mal, vivimos cada vez más rápido y siempre resulta más fácil comprar comida rápida o preparada, sin mayor aporte nutricional más que cientos de calorías y toxinas a nuestro cuerpo. Hace unos años en Japón desarrollaron un concepto denominado FOSHU (Food for Specified Health Use)  se trata de productos que sufren un cambio en su proceso productivo a fin de aumentar sus propiedades nutricionales saludables, llamados Alimentos Funcionales.

Cuando leí por primera vez escuché de estos alimentos, me imaginé alteraciones genéticas y ese tipo de cosas, averiguando un poco, me di cuenta que estaba equivocada y que varios de estos alimentos los como regularmente. Estos productos han demostrado científicamente que tienen efectos positivos en una o varias funciones de nuestro cuerpo y ayudan a prevenir ciertas enfermedades. De esta manera pueden crearse alimentos que cumplan con diferentes funciones como por ejemplo que ayuden a reducir la absorción del colesterol, mejorar la respuesta inmune intestinal o que mejoren la visión.

Los alimentos funcionales deben consumirse dentro de una dieta sana y equilibrada y en las mismas cantidades en las que se consumen el resto de los alimentos y no reemplazarán los aportes de una dieta equilibrada. Si una persona se alimenta bien, no necesita de alimentos funcionales, aunque consumirlos puede traerle beneficios a la salud y ayudar a revenir enfermedades. Estos alimentos están especialmente recomendados a personas con necesidades especiales como es el caso de personas de edad, embarazadas, niños, personas intolerantes a ciertos alimentos, gente que tenga alto riesgo de sufrir ciertas enfermedades o carentes de algunos nutrientes.

Algunos ejemplos de Alimentos Funcionales que comemos generalmente:

  • Yogurt con esteroles vegetales para reducir la absorción del colesterol.
  • Yogurt con lactobacilos para mejorar la respuesta inmunológica.
  • Leche con altos contenidos de calcio, que ayuda a reducir el riesgo de sufrir osteoporosis.
  • Leche o huevos enriquecidos con Omega 3, que reducen el riesgo de enfermedades vasculares y mejoran la visión.
  • Vino con flavonoides que contribuyen a una mejor salud cardiovascular (por supuesto tomado con moderación).
  • Cereales a los que le adicionan ácido fólico que ayuda a reducir el número de casos de guaguas que nacen con espina bífida.
  • Jugos que se les añaden vitaminas, minerales o fibra.

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